Por: Lucas Pereyra Durán.
“Fue un joven como cualquiera de ustedes, al que le tocó enfrentar una guerra con mucho valor y coraje pero que no pudo volver y formar una familia”, así definía Hugo Iopolo, veterano de Malvinas y portero de la escuela Secundaria N°30, de Moreno, a Walter Ignacio Becerra. En un video institucional, el excombatiente pide que se cambie su nombre original por el del soldado caído en el Monte Tumbledown en la noche del 13 al 14 de junio.
Nacido el 5 de mayo de 1962, Becerra vivía en el barrio Zarza de Moreno. Hincha de Boca, le gustaba jugar al fútbol y practicar con una bolsa de boxeo en un club del barrio, como su papá cuando era joven. Conocido como el “Vasco” por sus amigos y “Cabezón” por su familia, Walter hacía las cosas que le gustaban.
Su amigo de la zona y ex compañero de la primaria, Daniel Gómez, actualmente es profesor de historia en varios colegios y contó que se juntaban en el kiosko “La Kela” a jugar al metegol y a estar toda la tarde ahí, donde pasaba tiempo con su novia y disfrutaba de los buenos momentos.
La familia estaba conformada por su madre, padre y hermano, quienes estuvieron con él antes de partir rumbo a Malvinas. El 10 de marzo a la 6 de la mañana, se encontró en la parada del colectivo con su amigo Daniel, quien se iba para otro rumbo por ser clase ‘63, y a Héctor, otro vecino del barrio que iba al mismo lugar que el “Vasco” por ser de la ‘62.
“Un chico bueno, amable y respetuoso, de mucho carácter, que no ocultaba cuando veía alguna injusticia”, contó su hermano Carlos. Hoy, los restos del “Cabezón” están en el cementerio de Darwin, parcela “D” fila 1/15.