El héroe de Banfield

Por: Bautista Rafael.

Valor, valentía y lealtad, son algunas de las tantas virtudes que necesitaron los jóvenes argentinos para ir a una guerra obligados por la dictadura. Con todas ellas contaba Víctor Rodríguez. Oriundo de Banfield y nacido el 21 de julio de 1962, fue a las Islas Malvinas formando parte del Regimiento de Infantería 7 de La Plata. Se ubicaron en Monte Longdon y allí se instalaron alrededor de sesenta “colimbas” de su unidad. Semanas después, falleció a los 19 años, el 10 de junio de 1982 en el este de la Isla Soledad.

Antes de formar parte del Ejército argentino, había dejado de estudiar con el propósito de ayudar económicamente a su familia. Su madre, Benigna Sena, trabajaba en un colegio y su padre, Fermín Rodríguez, en una fábrica. A veces el dinero no les alcanzaba y debían hacer sacrificios para llegar a fin de mes. Por otro lado, a pesar de todos sus esfuerzos, si hay algo que no le faltaba en su vida era la compañía: a los 18 años ya sostenía una relación amorosa con Mabel Godoy, a quien dejó en Banfield tras partir al frente de batalla y prometiéndole volver algún día.

El ex combatiente Antonio Reda, compañero y amigo de Víctor, recordó: “Era una persona muy sencilla, reservada y sensible. De tono suave, nunca lo escuché gritar”. Además, agregó: “Yo no estuve con él en Malvinas, nos tocó en lugares diferentes. Compartimos mucho en la instrucción y recuerdo que nos pasábamos horas leyendo cartas de nuestras familias y hablando de ello”.

La partida de Víctor dejó un vacío inmenso en su familia, tanto que después de la guerra sus padres se separaron y Benigna pasó por momentos muy duros. En el 2018, finalmente el cuerpo del héroe fue reconocido y llevó tranquilidad a sus seres queridos.