El alegre acordeonista

Por: Franco Yazbik.

Macedonio Rodríguez nació en San Luis del Palmar, una pequeña ciudad de Corrientes, pero su verdadero lugar en el mundo fue Almirante Brown, barrio al que se mudó a los 3 meses con sus padres y 5 hermanos.

“Mace” estuvo en la batalla de Monte Longdon, donde los jóvenes argentinos se enfrentaron contra los paracaidistas ingleses, quienes estaban sumamente preparados para la batalla.

Hoy descansa en Darwin, al fin, con nombre y apellido, luego de estar varios años con una placa que decía “Soldado argentino sólo conocido por Dios”.

María Inés Romero, madre del veterano de Malvinas, mantuvo la esperanza de ver a su hijo con vida mientras no sabía nada de él. Su padre, enfermo de cáncer, recorrió varios puntos para obtener información. Uno de los lugares fue Campo de Mayo, allí no le dejaron averiguar nada y murió sin saber el paradero de Macedonio. Un año más tarde, el mayor Carlos Carrizo le contó a María Inés sobre la muerte de su hijo.

Sus hermanos expresaron que él era un chico alegre y le gustaba pasar mucho tiempo con sus amigos: “Era tan bueno de chiquito, parece que su destino era morir joven”. Su hermana Eulogia recuerda que Macedonio tocaba chamamés en el acordeón que sus padres le regalaron a sus 13 años y había formado un grupo familiar que portaba el apellido: “Los Hermanos Rodríguez”, con quienes animaba las fiestas familiares. Tras su partida, nada fue igual para sus seres queridos.

Hoy en día María Inés dice que le llevó mucho tiempo amigarse con Dios, pero al ser creyente pudo perdonarlo y seguir adelante. También expresó que en cada veterano de Malvinas ve a su hijo, ya que le trae muchos recuerdos de la última vez que se despidieron cuando, el 31 de marzo de 1982, lo llamaron para presentarse en el Regimiento y partir a la guerra.