Por: Guadalupe Gomez.

Un maestro de la patria. Julio Rubén Cao nació en Ramos Mejía el 18 de enero de 1961, fue el segundo hijo de cuatro hermanos del matrimonio de Julio Cao (padre) y Delmira Hasenclever. Viajó a a Malvinas de manera voluntaria, ya que en 1981 había recibido la baja y cuando estalló el conflicto, si bien se reincorporó a la milicia como parte del Regimiento 3 de La Tablada, no tenía obligación de ir a las islas, ya que estaba casado y estaba pronto a ser padre de familia, situación que lo exceptuaba. Además, era docente en la escuela 32 de Gregorio de Laferrere.

Así, el 12 de abril, se subió a uno de los camiones del regimiento hacia el aeropuerto de El Palomar y partió hacia Puerto Argentino.

Antonio Camarda, uno de sus compañeros en la colimba y en Malvinas, lo definió como “un pibe muy culto y bonachón”. Ambos vivían cerca y se habían conocido en la instrucción de la compañía Comando, donde juntos eran parte de la sección antitanque”. Camarda rememoró las noches de guardia: “De él me quedaron esas charlas, en las cuales hablamos de nuestras familias. Su mujer estaba embarazada”.

Sus alumnos de 3ro D de entonces ocupaban un lugar importante en su vida; por eso se despidió de ellos con una carta que es uno de los testimonios más valiosos con la que se lo recuerda. En uno de sus tramos, les avisa: “No hemos tenido tiempo para despedirnos y eso me ha tenido preocupado muchas noches aquí en Malvinas, donde me encuentro cumpliendo mi labor de soldado: defender a nuestra Bandera… “

Víctor Cañoli, otro ex combatiente, lo describió como un tipo “corpulento y bien plantado en la vida; aguerrido, con valores firmes, que teniendo todo para no ir a Malvinas fue igual”. La muerte del maestro-soldado, en el amanecer del  14 de junio en Monte Longdon significó “la pérdida de un hermano por el que habría dado  mi vida”.