Por: Juan Mentasty.

Pudo haber elegido no ir a la Guerra por el hecho de ser hijo único, pero igualmente decidió asistir para comprarle una casa a su madre. Ese era Claudio Alfredo Bastida, a quien sus amigos le decían “Frankenstein” debido a su gran compostura.

Nacido el 5 de junio de 1963 en Hurlingham, era un fiel seguidor tanto del tenis de Bjorn Börg y de John Mc Enroe como de las carreras de Fórmula 1 de Carlos Reutemann y Jacques Lafitte. También solía escuchar mucho a la banda británico-australiana AC/DC.

Daniel Orfanotti, quien fue su compañero en el Regimiento de Patricios y en la contienda con el ejército inglés, definió a Bastida como “un muchacho campesino y calmo, pero con el que tenía discusiones debido al contexto que atravesaban”. Cabe destacar que en la pugna, Frankie fue designado como abastecedor de Orfanotti, quien era el encargado de disparar.

Tanto su madre María Vidriales -quien nació en España- e Ismael Bastida (padre), pasaban mucho tiempo fuera de su casa, ya que su situación económica no era la mejor. Eso, para Bastida, fue un gran incentivo y un motivo para ir a la Guerra, a la que llegó el 5 de junio luego de haberse preparado en el Regimiento de Patricios y en la que fallecería el 12 de junio a causa de una explosión sufrida en la batalla más sangrienta de todas, la de Monte Longdon.

En 2009, el Regimiento de Patricios inauguró un homenaje con el objetivo de recordarlo para siempre y de honrar su valentía a la hora de defender a la Patria.

El soldado caído yacen en la tumba D.B.3.6, y para alivio de sus seres queridos, sus restos fueron reconocidos en noviembre de 2018, quince meses antes de que su mamá falleciera.