El primer trabajador
Por: Aracely Benítez Vega.
Fruto del amor de don Celso Páez y Ana Lutuina Stark nació Celso, el segundo de nueve hijos. Llegó al mundo el 28 de diciembre de 1962 en Paraje Balbuena, a 80 km de Colonia Castelli, Chaco. Alto, robusto como su madre y moreno como su padre. “Un muchachito, tímido, trabajador y buen hermano”, recordó su hermana Eva Páez.
Antes de cumplir con el servicio militar y también en sus momentos de franco, Celso o “Chacho”, como le decían sus allegados, pasaba sus días en el campo ayudando a la familia a cosechar y cuidar algunos animales. “No tenía fiaca para nada, era trabajador, el primero en levantarse y el último en acostarse”, comentó Eva. Además, lo describió como un chico alegre y con picardía, que hacía reír a los demás con sus ocurrencias.
Así como le gustaba el campo, Celso también disfrutaba de jugar al fútbol y cazar con gomera en sus momentos de ocio. Tanto Eva como su amigo Julio Monzón, quien fue su compañero durante el servicio en el Regimiento Infantería 4 de Monte Caseros, recordaron que era amante del chamamé, la polka paraguaya y la rusa, al igual que del asado y el bife.
Chacho dejó en la turba isleña de las Malvinas Argentinas su honor, su alma y su cuerpo. Se estima que la fecha de muerte fue entre el 3 y el 5 de junio, mientras hacía un rastrillaje desde Monte Harrier a Monte Wall. Fue sorprendido junto a otros dos compañeros por los ingleses, quienes lanzaron una bomba que acabó con sus vidas.