De hacer aviones de papel a estar en la Guerra de Malvinas

Por: Agustín Pereira.

Corría el año 1982. Iban con el Falcon bordó de la familia desde Mar del Plata hasta La Plata, al Regimiento. Su mamá lloraba y le rogaba que no se presentara, que él ya había hecho el servicio militar, que se tomara un avión a Uruguay y desapareciera. Pero él, como la gran mayoría, nunca imaginó que sería una guerra tan desigual como fue la de Malvinas. No le quería fallar a sus compañeros, tenía que estar. Así arrancó el principio de lo que después sería el final para José Luis del Hierro.

Nació en la ciudad de Mar del Plata en el año 1963, en una familia típica de clase media. Junto a sus otros dos hermanos, Juan y Juan Miguel, ambos más chicos que José Luis, iban juntos al mismo colegio, el Instituto Peralta Ramos. Era tanta la pasión que José Luis tenía por los aviones, que apenas terminó con sus estudios ya tenía en claro qué carrera quería seguir: Ingeniería Aeronáutica. Desde que era muy pequeño hacía aviones de papel o de madera balsa. A veces, hasta les agregaba un motor. También los dibujaba y pintaba.

En el año 1980 José Luis fue llamado para cumplir con el servicio militar obligatorio en el Regimiento Nº 7 de La Plata. Lo hizo durante todo el año siguiente hasta que fue dado de baja en noviembre de 1981. Con el comienzo de la guerra, fue reincorporado el 9 de abril de 1982. Ya en Malvinas, la comunicación con su familia era muy poca. Su hermano Juan del Hierro aseguró: “Fueron días complejos por no tener muchas noticias de lo que pasaba, sólo era la televisión y la radio la que informaba”. Por entonces, apenas se podían mandar cartas o telegramas, aunque llegaban mucho tiempo después.

El 21 de junio de 1982, la familia de José Luis fue a La Plata a buscarlo, después de que saliera en las noticias que los soldados volvían de Malvinas. Según su hermano ese fue el momento más dramático. Pasaron todo el día en la puerta del Regimiento, hasta que recién a la 1 de la mañana llegaron casi diez colectivos con soldados. José Luis no se encontraba entre ellos.