El héroe de Arroyo Pontón
Por: Guadalupe Ledesma.
La vida casi no había empezado para aquel joven tímido y trabajador cuando cayó abatido por las balas británicas en la tierra helada de Malvinas. Tenía 18 años y se llamaba Ramón Cirilo Blanco, un morocho de facciones regulares y cabello negro. Como buen correntino, era aficionado al mate y al chamamé.
Sus restos tardaron 37 años en ser identificados. Estuvo sepultado en el cementerio de Darwin como NN. Descansaba en una de las tumbas sin nombre, en la isla Soledad. En la placa, como la de otras decenas de caídos argentinos, se leía: “A soldier known unto God” (Un soldado sólo conocido por Dios). Un anónimo héroe de guerra.
Ahora la sepultura tiene nombre y su familia puede estar segura que allí está aquel muchacho sereno.
Blanco había nacido el 7 de julio de 1963 en Arroyo Pontón, San Luis del Palmar. Su madre había tenido que emigrar hacia Corrientes capital para conseguir un empleo, y en ese lugar Ramón fue criado por una tía y una abuela. Desde niño tuvo que salir a ganarse el pan en los campos algodoneros, razón por la cual nunca pudo finalizar la primaria.
Era una buena persona, tímido, trabajador y muy reservado, y en los ratos libres disfrutaba de ir a bailar con amigos. Fue alistado en el Regimiento de Infantería Mecanizada 12 de Mercedes, Corrientes. Uno de las unidades militares con mayores bajas en la guerra. Sin conocimiento militar y sin saber leer fue transportado a Paraná y luego a Río Gallegos.
Blanco tuvo que acampar a la intemperie junto a sus compañeros, con quienes esperaba la hora de iniciar el puente aéreo a la zona de combates. Así lo llevaron a las colinas de Darwin, el 24 de abril de 1982.
Su familia no supo de su muerte ni de sus restos, hasta 2019 que conocieron la verdad mediante la identificación de su cuerpo, a cargo del Comité Internacional de la Cruz Roja y el equipo Argentino de Antropología Forense. Reconocieron su cuerpo y le dieron identidad a la tumba.
Sus seres queridos recibieron el acta de defunción. El ejército informó su fallecimiento el “10 de junio de 1982, en acciones de guerra de Malvinas”, sin más datos.
Años después, alumnos de la escuela 784 de Arroyo Pontón investigaron su historia y lograron que una pared del establecimiento, luce una placa de bronce con la inscripción “Héroe de Malvinas Ramón Cirilo Blanco”.