Por: Camila Mansilla.
Oscar Daniel Diarte era chaqueño pero residía en Mar del Plata. Era un soldado clase 62 y fue a las Islas Malvinas a desempeñarse como radio-operador en el GADA 601 de esa ciudad costera.
Falleció en combate el 3 de junio de 1982. Fue una de las víctimas de un misil lanzado por el avión inglés Vulcan B.2 sobre Puerto Argentino, como parte de la operación Black Buck de la Real Fuerza Aérea (RAF).
Se decía que Daniel, como le decían sus amigos y compañeros de combate, era pura libertad. Un espíritu libre. Esas personas que derrochan buena vibra por todos lados. A él, le sobraba por todos lados.
Era ese típico vago y atorrante, que le gustaba leer a Borges y contar chistes inteligentes, como cuenta Norberto Hegoburu, uno de sus amigos que compartió con él en las islas. Tenía esa rebeldía de contestarle cómicamente hasta a los oficiales y, a veces, les soltaba una carcajada en la cara.
El 2 de abril de 2009, a 27 años de la Guerra de Malvinas, el soldado Osvaldo Hillar fue a Londres con otros cuatro ex combatientes a visitar el Imperial War Museum. No se podía sacar fotos en el lugar, pero Hillar llevó su cámara. En una exhibición de objetos pertenecientes a soldados argentinos y británicos, Osvaldo logró observar la cédula de un combatiente. Aunque no pudo ver bien el nombre, con su cámara logró sacar una foto al documento y más tarde consiguió transparentar el nombre de a quién pertenecía. Era de Oscar Daniel Diarte.
Luego de una gestión para retirar la cédula del museo y contactar a la familia, en un acto conmemorativo logró devolverla a su madre, Dalis Cejas de Diarte.