“Serio, como todo militar”
Por: Pedro Álvarez.
Héctor Rubén Oviedo nació el 8 de marzo de 1963 en San Salvador de Jujuy. Se crió de la mano de sus padres, Inocencio Oviedo y Ernestina Álvarez, junto a sus tres hermanos Marcela, Liliana y Marcelo, quien lo describió como “una persona seria, como todo militar”.
Completó los estudios primarios y realizó dos años del colegio secundario antes de viajar a Buenos Aires para ingresar a la Escuela de Suboficiales “Sargento Cabral”, en Campo de Mayo, donde egresó con el grado de cabo primero. Su hermano contó que también practicaba judo.
El 2 de abril de 1982, con 19 años recién cumplidos, partió a las Islas Malvinas e integró el Regimiento 25 de Infantería. Durante el conflicto bélico, se mantuvo en contacto con sus familiares a través de cartas, especialmente con su madre. Pero un día, en lugar de una carta, su familia recibió un radiograma que jamás olvidarán. Decía: “El suboficial Héctor Rubén Oviedo, que cumplía su objetivo defendiendo las Islas Malvinas, murió en cumplimiento del deber, defendiendo con gran honor el territorio nacional”.
El 28 de mayo, cuando se desempeñaba como jefe del primer grupo durante la Batalla de Darwin, recibió disparos de ametralladora en la cara por parte de un soldado inglés, lo que provocó su muerte de manera inmediata.
La municipalidad de San Salvador de Jujuy lo homenajeó al nombrar “Cabo Héctor Rubén Oviedo” a una calle del barrio Islas Malvinas y a la Escuela Comercio de Ciudad Nieva.